vivir sin hijos
Si se ha enfocado en lograr el embarazo durante mucho tiempo, decidir la interrupción del tratamiento puede sentirse como una derrota o abandono. Decidir la terminación del tratamiento es una elección valiente y respetable, que precisa una profunda meditación y compromiso.
Las parejas pueden tener sensaciones de culpabilidad o vergüenza una vez que deciden la interrupción del tratamiento. Por lo general, cuando la pareja abandona su objetivo de tanto tiempo, sienten culpa y vergüenza en forma personal. Esto puede verse agravado cuando su red de apoyo no comprende esta necesidad de darse por vencidos. Al fin y al cabo, las parejas necesitan enfocarse en lo que sea mejor para ellas. La decisión de vivir sin hijos es de carácter personal, una que sólo pueden tomar usted y su pareja.
Tomar la decisión de terminar el tratamiento para la fertilidad puede hacerlos sentir que tienen poder. Muchas parejas descubre que, una vez cerrado ese capítulo de su vida, pueden encontrar emociones renovadas en la exploración de nuevas oportunidades. Tienen ahora la posibilidad de establecer nuevos objetivos y explorar otros sueños y aspiraciones que han sido relegados durante el tratamiento.